Textos de El Mesías de Händel

EL MESÍAS

ORATORIO DE GEORG FRIEDRICH HÄNDEL CON TEXTOS SELECCIONADOS POR CHARLES JENNENS

    Charles Jennens escribe en julio de 1741 una carta a un amigo en el que dice, entre otras cosas: Me ha dicho Händel que no va a hacer (componer, estrenar…) nada este invierno, pero le voy a proporcionar un libreto de cara a Semana Santa que, si vierte en él todo su genio, la composición resultante superará todas las composiciones, del mismo modo que el argumento supera todos los argumentos: El argumento es El Mesías.

    Dos musicógrafos del siglo XVIII dicen de Jennens: Se cree Solimán el Magnífico (George Stevens); Un tonto vanidoso cegado por su riqueza (Samuel Johnson).

    Entregué a Händel mis textos para Messiah, oratorio que valoro positivamente, pues opino que ha conseguido una obra entretenida. No obstante, no responde a las expectativas que había puesto en él. Con gran dificultad le convencí para que corrigiera algunos de los errores más llamativos, pero él mantuvo su obertura obstinadamente. En ella hay algunos pasajes que son indignos de Händel, pero mucho más indignos de mi libreto.

    El libreto, o  mejor dicho, la yuxtaposición de fragmentos bíblicos está verdaderamente bien buscada. Tiene perfecto sentido leerlo de arriba a abajo. Aunque a simple vista denota un desequilibrio evidente en la extensión de la tercera parte. Dicha asimetría en manos de Händel adquiere la apariencia de un canon de belleza en el que la proporción áurea se ve estilizada: Un punto de inflexión, el coro del Aleluya sobre los textos del Apocalipsis, se desplaza notablemente hacia el final, aumentando así el crescendo general de la segunda parte. ¿Comparable al manierismo barroco de otros maestros? ¿Podría ser comparable al paso de un canon de siete cabezas (Policleto) al de ocho cabezas (Lisipo) en busca de un gran efecto?aleluya

PRIMERA PARTE

1.- Sinfonia

2.- Recitativo (Tenor):

Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios; hablad al corazón de Jerusalén y gritadle que se cumplió su servidumbre, que está pagada su culpa. La voz de Aquél clama en lo salvaje: preparad el camino al Señor, allanad en el desierto los caminos para nuestro Dios.

Isaías 40, 1-3

3.- Aria (Tenor):

Que se alcen los valles y se rebajen las montañas y colinas, que se allanen las cuestas y se nivelen los declives.

Isaías 40, 4

4.- Coro:

Y será revelada la gloria del Señor. Y toda carne podrá contemplarlo, porque ha hablado la boca del Señor.

Isaías 40, 5

5.- Recitativo (Bajo):

Así dice el Señor de los ejércitos: En poco tiempo haré temblar cielos y tierra, el mar y tierra seca; haré temblar a todas las naciones, y el deseo de todas las naciones se cumplirá.

Ageo 2, 7-8

    El Señor, a quien buscáis, llegará entonces  a Su templo; y aparecerá el ángel de la Nueva Alianza que estáis esperando, dice el Señor.

Malaquías 3, 1

6.- Aria (Alto):

Pero, ¿quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando Él aparezca? Porque Él es como el fuego de un fundidor.

Malaquías 3, 2

7.- Coro

Y él purificará a los hijos de Levi, quienes le ofrendarán con justicia.

Malaquías 3, 3

8.- Recitativo (Alto):

Una virgen concebirá y dará a luz un niño. Le llamará Emmanuel, “Dios con nosotros”.

Isaías 7, 14

9.- Aria (Alto) y coro:

Oh, tú que llevas la buena nueva a Sión, ¡sube a lo alto de una montaña! Oh, tú que llevas la buena nueva a Jerusalén, alza con fuerza tu voz, no temas, di a las montañas de Judá: ¡Contemplad a vuestro Dios! Oh, tú que llevas la buena nueva a Sión, levanta, brilla, pues su luz ha llegado y la gloria del Señor se alza por vosotros.

Isaías 40, 9

Coro:

Oh, tú que llevas la buena nueva a Sión, y a Jerusalén, levántate y proclama a las ciudades de Judá: “Contemplad a vuestro Dios, la gloria del Señor se alza por vosotros”.

Isaías 60, 1

10.- Recitativo (Bajo):

Contemplad, pues: Las tinieblas cubren la tierra y la noche oscurece a los pueblos: pero el Señor se alzará sobre ella y Su gloria resplandecerá. Los gentiles vendrán hacia su luz y los reyes al brillo de su resplandor.

Isaías 60, 2-3

11.- Aria (Bajo):

Los pueblos que caminaban en la oscuridad han visto una gran luz. Para aquellos pueblos que caminaban en la tierra de la oscuridad ha brillado esa luz.

Isaías 9, 2

12.- Coro:

Porque nos ha nacido un Niño. Un hijo nos ha sido dado. Y llevará el gobierno sobre sus hombros. Y su Nombre será: ¡Maravilloso Consejero! ¡Dios Poderoso! ¡Padre Sempiterno! ¡Príncipe de la Paz!

Isaías 9, 6

13.- Pifa (movimiento pastoral).

14.- Recitativo (Soprano):

Había unos pastores en el campo, cuidando su rebaño durante la noche.

Lucas 2, 8

15.- Recitativo (Soprano):

Y el ángel del Señor se acercó a ellos y la gloria del Señor brilló a su alrededor. Y ellos se asustaron.

Lucas 2, 9

16.- Recitativo (Soprano):

Y el ángel les dijo: “No temáis, pues traigo a todos los pueblos noticias de alegría. Hoy os ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo, el Señor”.

Lucas 2, 10-11

17.- Recitativo (Soprano):

De repente, se reunió con el ángel una multitud celestial, alabando a Dios y diciendo:

18.- Coro

¡Gloria a Dios en el cielo, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad!

Lucas 2, 13-14

19.- Aria (Soprano):

Alégrate, oh hija de Sión. Grita, oh hija de Jerusalén. Contempla cómo viene tu Rey. Él es el verdadero Salvador, y será quien hable de paz a los pueblos.

Zacarías 9, 9-10

20.- Recitativo (Alto):

Entonces los ojos de los ciegos se abrirán y los oídos de los sordos escucharán. El tullido saltará como un gamo y la lengua del mudo cantará.

Isaías 35, 5-6

21.- Dueto (Alto-Soprano)

(Alto)

Él apacentará su rebaño como un pastor, y reunirá los corderos con Su brazo; y los portará en su seno; y guiará con dulzura a los más jóvenes.

Isaías 40, 11

(Soprano)

Venid hacia Él todos los que trabajáis, venid a Él los fatigados, y Él os proporcionará descanso. Soportad vosotros su yugo y aprended de Él, porque Él es manso y humilde de corazón, y de este modo vuestras almas encontrarán descanso.

Mateo 11, 28-29

22.- Coro

Su yugo es liviano, su carga es ligera.

Mateo 11, 30

 

SEGUNDA PARTE

21.- Contemplad, el Cordero de Dios, que eliminará el pecado del mundo.

Juan 1, 29

22.- Aria (Alto):

Fue despreciado y rechazado por los hombres. Varón de dolores, acostumbrado al sufrimiento.

Isaías 53, 3

    Ofreció su espalda a los que le herían, sus mejillas  a los que le arrancaban el pelo: No escondió su cara ante las injurias y los salivazos.

Isaías 50, 6

23.- Coro

Pero fue Él quien soportó nuestros sufrimientos. El cargó con nuestros dolores. Él fue traspasado a causa de nuestras iniquidades. Él cargó con nuestro castigo.

Isaías 53, 4

24.- Coro

Por sus llagas hemos sido curados.

Isaías 53,5

25.- Coro

    Todos nosotros caminábamos errantes como ovejas; cada uno seguía su propio camino; pero el Señor ha cargado a sus espaldas con todas nuestras iniquidades.

Isaías 53,6

26.- Recitativo (Tenor):

Todos los que le veían se mofaban de Él; le lanzaban insultos y, moviendo la cabeza decían:

Salmo 22, 8

27.- Coro

“Él confiaba en que Dios le salvaría. Dejad que le salve, si es cierto que le ama”.

Salmo 22, 9

28.- Recitativo (Tenor):

Su oprobio le ha roto el corazón. Está lleno de amargura. Buscó en vano a alguien que pudiera sentir lástima por Él; tampoco había nadie para consolarle.

Salmo 69, 21

29.- Aria (Tenor):

¡Contemplad y buscad si ha habido un dolor comparable al suyo!

Lamentaciones de Jeremías 1, 12

30.- Recitativo (Soprano):

Fue arrancado de la tierra de los vivos. Por el crimen de su pueblo fue herido de muerte.

Isaías 53, 8

31.- Aria (Soprano):

Pero tú no abandonarás su alma al infierno ni dejarás que su cuerpo se corrompa en la fosa.

Salmo 16, 10

32.- Coro:

Levantad vuestras cabezas, abríos puertas eternas, dejad entrar al Rey de la Gloria. ¿Quién es este Rey de la Gloria? El Señor, fuerte y poderoso. El Señor, poderoso en la batalla.

Levantad vuestras cabezas, abríos puertas eternas, dejad entrar al Rey de la Gloria. ¿Quién es este Rey de la Gloria? El Señor, fuerte y poderoso. El Señor de los ejércitos. Es el Rey de la Gloria.

Salmo 24, 7-10

33.- Aria (Alto):

Has ascendido a las alturas. Has hecho cautivos. Los hombres te han presentado sus tributos. También incluso tus enemigos, porque Dios poderoso habita cerca de ellos.

Salmo 68, 19

34.- Aria (Bajo):

¿Porqué las naciones luchan con furia entre sí y por qué los pueblos desean vanidades? Los reyes de la tierra se alzan y los príncipes unen sus fuerzas contra el Señor y contra su Ungido.

Salmo 2, 1-2

35.- Coro

¡Rompamos sus ataduras y liberémonos de sus yugos!

Salmo 2, 3

36.- Recitativo

Él que habita en el cielo se mofará de ellos, el Señor se burlará de ellos.

Salmo 2,4

37.- Aria (Tenor):

Tú los quebrarás con una varilla de acero, los reducirás a pedazos, como a la vasija de un alfarero.

Salmo 2, 9

38.- Coro

¡Aleluya! Porque el Señor Dios Omnipotente reina. ¡Aleluya! El reino de nuestro mundo se ha vuelto en el Reino de nuestro Señor y de Cristo, y Él reinará por los siglos de los siglos, ¡Aleluya! Rey de Reyes, Señor de Señores. Y Él reinará por los siglos de los siglos. ¡Aleluya!

Revelación (Apocalipsis) 19, 6; 11; 15; 19, 16

PARTE TERCERA

39.- Aria (Soprano):

-Sé que mi Redentor vive y que se erguirá sobre la tierra el último día. Y aunque los gusanos destruyan este cuerpo, sé que con mi carne veré a Dios.

Job 19, 25-26

    Sé que mi Redentor vive: Pues ahora Cristo ha resucitado entre los muertos, el primer fruto de los que permanecen dormidos.

1ª Corintios, 15, 20

40.- Coro

Así como por el hombre vino la muerte, también por el hombre llegará la resurrección de los muertos. Del mismo modo que todos morimos por Adán, por Cristo volveremos a la vida.

1ª Corintios, 15, 21-22

41.- Recitativo (Bajo):

Mirad, os revelaré un misterio: No dormiremos, sino que seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, con la última trompeta.

1ª Corintios 15, 51-52

42.- Aria (Bajo):

La última trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptos, y seremos transformados. Porque lo corruptible debe tornarse en incorrupción y lo mortal en inmortal.

1ª Corintios 15, 52-53

43.- Recitativo (Alto):

Entonces se cumplirá lo que está escrito, la muerte será devorada por la victoria.

1ª Corintios 15, 54-55

44.- Dueto (Alto-Tenor):

Oh, muerte, ¿dónde está tu aguijón? Oh, tumba, ¿dónde está tu victoria? El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la ley.

1ª Corintios 15, 54-56

45.- Coro

Demos gracias a Dios, quien por Nuestro Señor Jesucristo nos concedió la victoria.

1ª Corintios 15, 57

46.- Aria (Soprano):

Si Dios está con nosotros, ¿quién puede estar contra nosotros? ¿Quién levantará acusación sobre los elegidos de Dios? Siendo Dios el juez, ¿quién se atreve a condenar? Cristo es quien murió y quien volvió a la vida, y está a la diestra de Dios, desde donde intercede por nosotros.

Romanos 8, 31/ 33-34

47.- Coro

Digno es el Cordero, que fue degollado y nos redimió con su sangre ante Dios, de recibir poder, riquezas, y sabiduría, y fuerza, y honor, y gloria, y bendición. Bendición y honor, gloria y poder a Aquel que se sienta en el trono y al Cordero, por los siglos de los siglos. Amén.

Revelación (Apocalipsis) 5, 12-13

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Enrique García Revilla. PhD.
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13 Responses to Textos de El Mesías de Händel

  1. Hesperetusa says:

    El Mesías de Händel se ha convertido en El gran villancico (hace dos Navidades titulé así una entrada que trataba sobre El Mesías) el villancico gigantesco. Y sin embargo era un oratoriao para Semana Santa, dado que los textos son más adecuados para esas fechas.
    A base de ser “El gran villancico” es una obra de la que he acabado huyendo.

  2. Enrique, no encuentro otro canal por el que hacerte llegar, y a tu través a todos tus lectores y lectoras, mis mejores deseos para 2014 y unas felices fiestas. Un abrazo.

  3. Un abrazo también para vosotros, Hesperetusa y Joseba. Felices fiestas.

  4. José Luis says:

    Otro de los aspectos de la composición que deben ser importantísimos y que pueden pasar desapercibidos para un aficionado, para mí concretamente, es eso de que hablas, el reparto de pesos de una obra.

    A mí el Mesías no me cansa nunca, puedo seguir repìtiendo con el primero que escuché y conservo, el de Colin Davis (The trumpet shall sound, tararará, la primera vez que lo oí, qué impresión!) o cualquiera de los más nuevos y “naturales”. Lo único que tengo quemado es el Aleluya, pero segurísimo que en directo volvía a renacer de sus cenizas.

    Felices fiestas a todos.

    • Si os cuento qué fragmento tengo aún en fase de desintoxicación, aún no sé si del todo superada, igual alguno me crucifica. Una obra que me provocaba sentimientos de lo más sublime, maravilloso, etc, etc. pasó a provocarme un rechazo tremendo. De esto hace unos seis años y no la he vuelto a escuchar. Creo que ya estoy preparado. Ocurrió después de ver una película… Muerte en Venecia. ¡¡**&&&$””@ggrrrr!!!

  5. Josep Olivé says:

    El Mesias en Navidad en casa cae. Cada dos años, pero cae. Vaya si cae. Y no hace falta que diga con qué otra obra la alterno año tras año…una obra en la que además pongo la ración que le toca al dia festivo en cuestión…(Y aunque lo parezca esto no esta sacado de un concurso de la ancha casa…). 🙂 🙂 🙂

    Feliz navidad! 🙂

  6. Josep Olivé says:

    Apreciado Enrique, ya he leido el libro acerca de “nuestro” compositor…. Mis impresiones las he dejado en el post que le dedicó José Luis. Creo que te gustaran. Un abrazo!

  7. Pingback: Händel: El Mesías | Les soirées de l'orchestre

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