Por Santa Cecilia, un niño menos en el conservatorio

NO rotundo a los deberes en educación primaria.

Enrique García Revilla.

Yo riño a mi hijo cuando se distrae en su octava hora de trabajo diario.

Yo riño a mi hijo cuando se distrae en su octava hora de trabajo diario.

Te pregunto, a ti que has llegado a

este blog: Llevas dos años siendo testigo de cómo un niño que ahora cuenta con ocho años es sometido a un maltrato diario. Si de ti dependiese que dejase de ser maltratado, ¿qué harías? ¿mirar para otro lado y dejar que la vida siga igual o emitir un autoritario basta ya?

    He aquí la vida de mi hijo, un estudiante de 4º de primaria un miércoles cualquiera: Colegio por la mañana y por la tarde; entre medias come a toda prisa y hace una hora de tareas de clase o del conservatorio. Después del colegio puede merendar mientras camina a casa. Nada más llegar tiene que hacer tarea. Le llevamos a una hora de música en el conservatorio de siete a ocho de la tarde. Al regresar a casa, son las ocho y media, sin perder un minuto, tiene que acabar la tarea del colegio. Cuando termina tiene que estudiar un examen (ellos diferencian entre la tarea y estudiar). Casi no queda tiempo para estudiar porque son las nueve de la noche. Así tenemos a un niño ocupado hasta las nueve y media o más. Cenar y a la cama.

    Veo un niño de ocho años obligado a permanecer sentado delante de papeles durante ocho horas diarias con alguien al lado que le reprende por no estar concentrado continuamente. Y uno se pregunta: ¿No falla algo en todo esto? ¿Y los derechos del niño? ¿Acaso, si uno es niño, sólo le es permitido jugar los fines de semana? ¿No es esto un tipo de maltrato? Barajamos entonces la posibilidad de sacarle del conservatorio, para aligerar su carga diaria de trabajo. Pero imaginemos que el niño valiera para la música y que de esta forma le estamos cerrando la posibilidad de un futuro como maestro de música en primaria, secundaria, conservatorios, orquestas, etc. (Conozco gente menos dotada que se gana la vida así) Si llega ese día, nos acordaremos de que nuestro hijo no pudo ir al conservatorio por la presión de la maldita tarea que, con los años, se demostró que no ha servido para nada: es un trabajo mecánico de copiar enunciados y buscar la respuesta en las páginas del libro de texto.

    Si, además, dependen de sus padres para hacer la tarea diaria completa en menos de tres horas, ¿dónde está la autonomía que queremos inculcarles? Les hacemos dependientes e inútiles. ¿Dónde están la creatividad y la chispa de la infancia? Copia el enunciado y responde en tu cuaderno… Me rebelo contra esto. 

Recuerdo libros que leí en la infancia, pero ningún ejercicio de "Copia y completa en tu cuaderno..."

Recuerdo libros que leí en la infancia, pero ningún ejercicio de “Copia y completa en tu cuaderno…”

Entiendo que es bueno que afiancen su conocimiento con algo de trabajo en casa: El problema es que, trabajando con sus padres, ningún día dedica menos de una hora a ello (si no estuvieran sus padres, cada hora se convierte en dos o tres). Para no parecer radical, diré que estaría de acuerdo en trabajar con él hasta sesenta minutos diarios.

    “Lo primero es lo primero (los deberes frente al conservatorio)”, solemos decir los profesores, con cierta soberbia. Indudablemente, y por ello dedican los niños ¡seis horas! cada día (¿acaso es poco?) a su formación en el colegio. El niño también tiene derecho a hacer deporte o a aprender a tocar un instrumento sin la presión de tener que hacer tarea a las nueve de la noche. Mi idea es clara: Un rechazo rotundo a las tareas para casa en primaria. Por supuesto, el examen de aquel día no lo hizo mal, pero tampoco bien, porque emplea casi todo su tiempo en hacer tarea y casi no le queda para estudiar.

    Hemos decidido sacarle del conservatorio.

Esta imagen de Carlitos ya no se repetirá. Gracias a la enorme cantidad de deberes que le pone su maestro del colegio.

Esta imagen de Carlitos ya no se repetirá. Gracias a la enorme cantidad de deberes que le pone su maestro del colegio.

    Yo tuve la suerte de que en mi colegio no me mandasen deberes para casa y no me ha ido mal. Pude estudiar música y hacer deporte entre semana: Pocas cosas me gustan más en la actualidad. LOS DEBERES PARA CASA SON PRESCINDIBLES y no supondrán nada en el futuro para quien los hace.

    Y ahora imaginemos que a Pablo Heras-Casado, a Baremboim o a Beethoven les hubieran negado la posibilidad de aprender música porque todo su tiempo diario estaba ocupado con Copia en tu cuaderno y completa las respuestas…

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Enrique García Revilla. PhD.
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12 Responses to Por Santa Cecilia, un niño menos en el conservatorio

  1. rexval says:

    Los deberes.

    El tema es peliagudo. Yo no fui al conservatorio de niño. No sé si hubiera sido un alumno bueno o malo, pero el caso es que me encantaría poder entender una partitura y saber tocar algún instrumento. Soy consciente por un sobrino pianista que se trata de unos estudios que requieren mucha dedicación diarias que te impiden hacer otras cosas. Otro sobrino mío es violinista y ha tenido que dejar Valencia para ir a Zaragoza donde hay un profesor que le han recomendado. Otro sacrificio más. No sabemos qué pasará en el futuro. El caso es que uno toca muy bien el piano, y el otro, el violín. Eso sí, con mucho sacrificio y siempre luchando contrarreloj para cumplir con los deberes y exámenes y reduciendo al máximo el tiempo para disfrutar de la familia o los amigos.

    Llevo trabajando de maestro desde el año 1985 y he tenido alumnos de todas las edades y tipos, desde el parvulario a la universidad. Ricos y pobres. Españoles y extranjeros. Puedo contar algunos casos. Actualmente estoy con niños de primaria e infantil principalmente extranjeros y todos pobres de solemnidad, de los que llegan al cole en ayunas y solo hacen una comida digna al día, que es la del comedor escolar si tienen la suerte de haber entrado en el cupo. Vienen sin libros y el AMPA reparte entre ellos los de años anteriores. Los profesores lo tenemos prohibido. Entran a las 9 y salen a las 5 con un descanso de dos horas para comer. Los que se quedan en el comedor son atendidos por monitoras que organizan actividades lúdicas y se reserva un tiempo para hacer deberes o estudiar. Una buena parte son musulmanes – con el Islam hemos tocado – lo que supone hasta cuatro horas diarias de mezquita. Los que tienen suerte reciben un zumo o una pasta industrial de merienda antes de enfrentarse a esa tortura. Torturara, sí, así de claro. Los separan por sexo – como hacen los del Opus – contraviniendo la Constitución Española, y les pegan de lo lindo si no se saben la lección o no han hecho los deberes. Les enseñan árabe – lengua muy diferente del urdu que hablan los paquistaníes, grupo mayoritario – , deben aprenderse de memoria partes más o menos extensas del Corán en árabe, lógicamente, sin fallar una coma so pena de ser castigado físicamente. Acaban con clase en su lengua, urdu, sobre algo que podríamos llamar “ser bueno”: respetar a los padres, cumplir con tus rezos diarios, etc. Cuatro horas que se suman a las que han dado en la escuela. No les queda tiempo para hacer los deberes ni estudiar. Una vez le dije a un niño que por qué no me había hecho los deberes de inglés. Su respuesta fue: “Porque tú eres bueno y no pegas”. Yo le dije… “Si te pego lo harás”. Me respondió que yo nunca le pegaría porque no eres “maestro de mezquita”. Tenía 8 años.

    Ya puedes ponerte en contacto con servicios sociales, inspección, ayuntamiento, familia, etc. No hay nada que hacer. Las autoridades te dicen que es un tema “delicado”, “cuestión religiosa”, etc. nadie se moja. Estoy convencido de que se están fabricando posibles terroristas islámicos. Lo he visto en los ojos de los críos. Pero no se hace nada, La “religión” es “sagrada” por definición. Quienes pusieron las bombas en el metro de Londres eran antiguos estudiantes de escuelas británicas. A mí me ha pasado dar el tema de los alimentos a niños de 6 años en inglés: “Ham is very good” (El jamón está muy bueno) y ver como un paquistaní de medio metro me insultaba y me decía que yo era malo, el demonio, un mentiroso que que Alá esto y Muhammad lo otro. No quiero ni imaginarse qué será de este niño dentro de unos años. Con esto no quiero decir que sea todo negativo. Un ex alumno mío que ya tiene bigote y trabaja en una mezquita siempre que me ve me saluda efusivamente. Era el niño que no me hacía los deberes porque yo no le pegaba. Me aseguró que él no pegaba. Algo es algo. Ahorro contar lo que sucede cuando viene el ayuno del Ramadán y la gracia que me da ver niñas de 6 años con un ridículo pañuelo en su cabecita cuando la “norma” señala un antes y un después de la pubertad. Antes es “voluntario”, y después, “obligatorio”. También observo machismo en niños de corta edad y servilismo femenino por parte de las niñas. Religión, adoctrinamiento y lavado de cerebro, cosas despreciables para mí cuando se imponen a los niños. Lo mismo me da que sea con el cristianismo que con el islam. En clase de religión católica o en la Catequesis tienen lugar procesos similares con la diferencia de que en occidente la religión ha dejado de ser inquisitorial como en la Edad Media. Sin ánimo de ofender, esa es mi opinión. El niño es sagrado y es ilícito lavarle el cerebro. Ya elegirá cuando sea mayor. Los alumnos de tercero van dos días a la semana a catequesis fuera del horario escolar. También tenemos actividades deportivas tres días a la semana gratuitas, hora y media o dos horas, de balonmano.

    Volviendo al tema del tiempo fuera del horario escolar puedo contar otras vivencias. Estamos en una sociedad tremendamende competitiva. Cuando estudié Magisterio nos dijeron que habíamos de fomentar cualidades como la cooperación, la mutua ayuda, el compañerismo… pero esto no sirve para nada en el mundo de hoy. Hay que ser insolidario, super competitivo, el mejor… y esto es lo que se promociona desde la escuela, especialmente con la ley actual, la LOMCE, que habla de “excelencia”. No basta con ser “bueno”, hay que ser “mejor que los demás”. He tenido alumnos de secundaria que se acostaban a las doce o más tarde porque sus padres les obligaban a estudiar para ser el número uno. Puedo dar fe de una niña perfeccionista hija de padres super exigidores que se ponía a llorar si sacaba un 9,5. tenía que sacar un 10 y solo ella podía sacarlo. Todo esto le afectó a su desarrollo personal. Cayó en la anorexia – que yo mismo detecté – y se le retiró el periodo. Tenía 14 años. Es un caso exagerado, aunque he de decir que tuve dos en el mismo centro, y eran similares. Perfeccionismo exagerado. Querer ser el mejor, perfecto.

    Voy a grano. Esto no es sano en absoluto. Decía un señor que sabía mucho del tema, el psicopedagogo suizo Jean Piaget que el JUEGO es la actividad más SERIA del niño. La actividad lúdica en el niño es fundamental, más cuanto menor sea. Jugando nos desarollamos como personas en todas las facetas: físicamente, cognitivamente, afectivamente, socialmente, etc. Un niño que no juega es un niño triste, que no está sano. Infancia y juego son dos elementos inseparables.

    Esto no significa que el niño no deba hacer deberes o estudiar en casa, pero con mesura. Empezará con la ayuda de sus padres para ir poco a poco independizándose.
    Un niño como el tuyo, de diez años, no debería dedicar más de una hora al día; hora y media si tiene un examen. Ya que es muy importante que le quede tiempo para jugar y dedicarse a actividades por PLACER, como la lectura – que es fundamental – , el deporte, ver la tele, jugar con los hermanos o amigos, etc.

    También hay que tener en cuenta que para el profesor es complicado calcular cuánto tiempo le va a costar a cada crío hacer los deberes. En mi caso, los deberes consisten en acabar en casa lo que no se ha acabado en clase y a veces algún ejercicio de propina porque tenemos un temario que acabar. También hay que tener en cuenta que entran varios profesores con sus respectivas materias. Solución: ponemos los deberes en la pizarra para que los demás profesores sepan la carga que ya tienen. Otra cosa que puede hacerse es, en lugar de copiar los enunciados en la libreta, leerlos en el libro y subrayar lo esencial para que el crío sepa lo que tiene que hacer y copiar en la libreta solamente el número de la actividad. Lo ideal sería que desde arriba se redujeran los temarios, pero me temo que las cosas no van por ahí, sino por la competitividad: ser el mejor. Saber más que nadie.

    Una cosa que va en contra del descanso infantil es la pretensión del gobierno de aumentar de 5 a 6 horas lectivas diarias. Se han lanzado globos sonda. Depende de comunidades. En Catalunya ya hace tiempo que existe. En otras, la patronal escolar se ha manifestado a favor mientras que la escuela pública lo ha hecho en contra porque no supone ningún beneficio para el niño, sí para el propietario de la escuela, que cobrará más. Si finalmente, se impone en aquellas comunidades donde hay jornada continua, se hará partida, o sea, horario de mañana y tarde. Con ello, el niño llegará más tarde a casa y tendrá menos tiempo para jugar. Seremos los únicos en Europa, al menos por lo que yo conozco. En los países donde mejor va la educación, como Escandinavia o Reino Unido, la jornada es continua, los padres acaban antes de trabajar y la relación niño-familia es mucho más estrecha.

    Termino diciendo que es falso que en España tengamos más vacaciones que en la media europea. Lo cierto es que estamos entre los países con mayor número de horas lectivas. Lo que sucede es que las vacaciones de verano son demasiado largas para los niños. En Suecia, por ejemplo, ya están dando clase a mediados de agosto, pero luego tienen más vacaciones durante el curso.

    En cuanto a vuestro hijo, pienso que si tiene cualidades y le gusta no estaría mal que siguiera en el conservatorio. Quizá se pueda hacer un curso en dos años o algo así, o presentarse por libre. No sé. Vosotros sois quienes mejor podéis saberlo. Quizá en un futuro. Lo que está claro es que tiene que JUGAR, tener tiempo libre, que solo se es niño una vez.

    Un abrazo.

    Regí

    • José Antonio says:

      Excelente aportación!! Yo soy de la opinión de que los niños deben aprender jugando… Está bien que tengan actividades, pero en su justa medida y adaptado al nivel del alumnado. Lo de apuntar las tareas de cada profesor en la pizarra es interesante ya que ayuda a gestionar la carga que tienen los niños para su casa. No obstante en primaria deberían hasta 5º tener tareas lúdicas y divertidas en su casa que los refuercen en su aprendizaje…

      • Muchas gracias, José Antonio. Creo que das justo con lo que todos estamos de acuerdo: En su justa medida. Mi opinión es que prefiero que se hagan deberes sólo en el colegio, pero soy flexible hasta esa justa medida de trabajo en casa. Y de forma lúdica: Me gustaría acompañar al niño tocando dúos, ponernos el chándal y salir a ver el mundo. Me gustaría también decirle sin sentimiento de culpa que puede, a sus ocho años, ver dibujos animados y descansar entre semana. Pero no es posible. Siempre resuena el “Copia en tu cuaderno y responde…”

  2. Gràcies por tu aportación, Regí.

  3. José Luis says:

    Me apena muchísmo ese párrafo de una línea, y la tristeza que rezuma. Vistos los resultados del actual sistema educativo, me atrevo a calificarlo de desastroso. Y como no es un asunto de gran rentabilidad electoral, lo tenemos crudo. Lo que se debiera enseñar es a aprender. Practicar la memoria (no importa mucho de qué), en la escuela, despertar la curiosidad, en la escuela, adquirir valores, también en la escuela. Recuerdo una película magnífica sobre la escuela de pueblo, con alumnos de 6 a 14 años en una única aula, “Être et avoir”, el título ya lo dice todo, búscala, está en DVD, y si no la encuentras, cuando la localice (un año de estos, cuando acabe la mudanza) te la haré llegar. A la enseñanza habría que darle un meneo muy importante.

    No tiene nada que ver, pero un trombón americano de la OSCyL se asombraba el otro dia en El Norte de Castilla de los cambios de libro cada año. En su rico pais, pasan de un alumno a otro, y siguen estudiando las mismas mates que hace veinte años. No parece que luego no tengan buenos matemáticos. Aquí se fía todo en el presupuesto (como nuevos ricos, aunque ahora pobres), pero estoy convencido de que lo que más falta en enseñanza no es dinero. Ni tampoco en una buena sanidad. En fin. Ojalá encontreis la forma de poder cambiar esa decisión.

    • rexval says:

      Yo también vi ese documental. Lo repartía un periódico que ya no se vende en papel, “Público”, si no yerro. “Être et avoir” es un excelente trabajo. Se trata de una escuela unitaria, es decir, con un solo profesor para todos los niños. A tanto no he llegado, però si a dos o tres maestros para todo. Ello te obliga a que los niños sean autónomos desde pequeños, es decir, que aprendan a aprender y que incluso los mayores ayuden a los pequeños.

      Desgraciadamente las cosas no van por ahí. Si un centro pierde a lumnos, lo cierran y envian a los niños a otro unque rebasen la ratio de 30, teóricamente la máxima. Empatamos con el RU, donde la Tatcher impuso 30 y ya nadie redujo la ratio. Sin embargo, en los países nórdicos están en 15 tanto en Finlandia como en Suecia – donde tengo un amigo – y si tienes niños con profesor de apoyo. Aquí existía algo similar en Secundaria, pero Wert se lo cargó de un plumazo. Doña espe ya había hecho sus pinitos. En estos países las leyes de educación tienen 40 años y las hacen y controlan los mismos maestros. No mete la nariz ningún politicastro que quiera que la ley lleve su nombre. Los resultados son los mejores del mundo.

      Libros de texto. negocio puro y duro. En España no se lee. Somos de los últimos en lectura. Por ello, hay que favorecer a las editoriales. El 80% de sus ingresos provienen de los libros de texto, que deberían ser gratuitos en la educación obligatoria como sucede en los países cilivilizados. El brural atentado que ha supuesto la subida del IVA ha hecho estragos. Tengo alumnos sin libros, antes comer que leer. Así de claro. Con la ley antigua estaba prohibido cambiar de libros en cuatro años. de ese modo, los pequeños pueden heredar los de los mayores. Ahora no queda claro qué va a pasar. Se habla de la “libertad” – prostituyendo esta noble palabra, para que no existan estas limitaciones. Cualquier maestro o cualquier persona sabe que no hay justificación ninguna para cambiar de libros. “Yes” se dece “Yes” con la ley de fulanito o de menganito. Y 2 y 2 son 4 gobierne quien gobierne. Lo que se está haciendo es AUMENTAR EL NÚMERO DE LIBROS – por aquello de la “excelencia” – palabra tramposa. Ejemplo. Lo que antes era “Conocimiento del medio” se desdobla en “”Sociales” y “Naturales”. He comprobado que se han aumentado los contenidos y los ejercicios. O sea más de “Copia el enunciado en tu libreta y contesta…”. Y no solo textos, sino más cuadernillos de actividades. Lo tengo claro: afán de notoriedad del ministro y beneficiar a los amiguetes de las editoriales cuyos ingresos han mermado porque muchos padres no pueden comprar los libros por culpa de la crisis y del IVA. También se inventan nuevas asignaturas para entretener y EVALUAR a quienes no dan religión. En mi comunidad se han sacado algo así como “Cultura Valenciana” – que antes estaba incluida en Cono. Más dinero para los amiguetes. las becas bajan en cuantía y en extensión. Un desastre.

      El documental al que alude JL, “Ser y tener” se traduce por “Ser más que los demás y tener más que nadie”. Hay que ser “competitivo”.

      Termino el rollo escolar con extremo oriente. En estos países los resultados son muy buenos. Sobre todo en matemáticas. tengo alumnos chinos que son unos linces matemáticos, y son unos pequeñajos. ¿Cómo se consigue esto? A fuerza de esclavizar a los niños. Tienen un sentido de la competencia inculcado exagerado. Es vergonzoso tener un alumno flojo o que suspende, una deshonor que se paga mediante castigos físicos y humillaciones. No es extraño el suicidio de niños y adolescentes en Japón, China, etc. Son kamikazees que han de triunfar o morir. El índiced más alto de suicidio de menores se da en estas sociedades. eso sí, en segundo de primaria ya saben dividir mientras los de aquí aún están con la resta llevando.

      No es un tema menor. Cuando se implantó la tan denostada LOGSE en España, uno de los objetivos era precisamente el de evitar suicidios por suspender. Nací en el 60. 1975 es un año que se me quedó en la cabeza por la muerte de Franco y por el suicidio de un compañero que se tiró del Micalet. Afortunadamente, no era de mi clase y solo lo conocía de vista. Tenía 15 años, como yo. No fue el único caso.

      No quiero ponerme lúgubre, pero el caso es que la presente ley está basada en unos parámetros clasistas e insolidarios que va a separar a los niños desde el principio en “Excelentes” y los demás. Me temos que esos “demás” van a ser quienes menos recursos tienen. Parafraseando el título del documental: “Los que tengan, serán”.

      Ojalá esté equivocado.

      PD. Hay un director francés que tiene excelentes películas en las que trata de la educación. Recuerdo una en la que los padres se manifestaban porque querían “maestros humanos” para sus hijos en lugar de robots. Se llama Bertrand Tavernier.

      PD2. Sobre este tema me impacto de joven la lectura de “Bajo las ruedas” de Hermann Hesse. Acaba como te puedes imaginar:

      “… todos reconocían que tenía una gran inteligencia y se preocupaban de ayudarlo a estudiar y por su brillante futuro, esto hace que Hans se sienta obligado a llegar lejos. Cuenta el autor que Hans estudiaba largas horas y un dolor de cabeza fuerte era su fiel compañero casi todo el tiempo. Sus excelentes notas y resultados académicos consiguieron que Hans fuera seleccionado para realizar el examen de entrada al seminario: el Landexamen. Con esto su futuro estaba decidido. “Porque en Suabia, para los niños con talento, a no ser que sean ricos, hay un solo camino: el seminario menor a través del Landexamen”. La preparación del Landexamen era bastante sacrificada, además de estudiar y tener clases fuera del horario escolar, quedaban los deberes por escrito o para aprender de memoria, que se hacían en casa por la noche a la luz de la lámpara. Hans vivió la experiencia de presentarse al Landexamen como algo traumático….

      “Nadie supo cómo cayó al agua, quizá el cansancio y el miedo le empujaron con fuerza imperiosa hacia las sombras de la muerte”
      DAS ENDE

      TALENTO- NO RICO- TRAUMÁTICO-MUERTE

      No señor. Estudiar, por supuesto, pero sin dejar de ser un niño, sin dejar de vivir y de jugar.

  4. Creo que ya no hay vuelta atrás. En fin: Tarea de cono, tarea de lengua, “Copia en tu cuaderno las siguientes frases e indica…” y nadie hace autocrítica. Me dicen que esto de la tarea es una manía mía. Tengo la impresión del soldado que desfila con el pie cambiado.
    En lo de los libros, como nuevos ricos, y sin hacer autocrítica. Y siempre buscando las culpas en otros.

  5. Raquel says:

    La reflexión sobre la educación entre los padres no existe en mi entorno. Esa es la cuestión, que nos parece “normal” lo que no es ni cuando menos humano. Los niños no tienen infancia, una maestra dijo de mi hijo de 5 años que era muy infantil, porque jugaba y no quería hacer fichas, (como si las fichas fueran a enseñarle algo). Estoy por la libertad educativa y otra visión para enfocar la que nos imponen, ya que quieren que los niños vayan al colegio, que se preocupen por investigar otros métodos de enseñanza para empezar. Hay que empezar a educar a los padres y a los maestros, y me perdonáis los que sois maestros /as, pero es la realidad, no puedes mandar a comprar libros cuando bien podrías trabajar de otra manera más creativa, y hacer tu propio material, pero es más cómodo. Quieren que los niños sean críticos y que opinen cuando tienen 10 años y en los años restantes de colegio no les han dejado ni abrir la boca, ni redactar a su aire, ni opinar, ni contrastar, ni investigar… Y a la mayoría de los padres les parece bien. Es indignante. Un saludo a todos, y mil gracias por leerme.

    • Gracias Raquel, estoy de acuerdo en que dos horas de deberes diarias roban al niño un parte de su infancia. Un ejemplo de ayer: Mis hijos mayor y pequeño ríen a carcajadas hasta que el pequeño grita enfadado: ¡No me hagas reír tanto que me he hecho pis! Y claro, se producen nuevas carcajadas de ambos. Mientras tanto, el mediano y yo les escuchamos desde el cuarto de al lado y continuamos con la tarea.
      Tengo, afortunadamente, tres hijos sanos, pero me doy cuenta de que uno de ellos es menos feliz. Y últimamente se le nota. Así de claro y de rotundo.
      Gracias por pasar por aquí.

  6. Reblogged this on Abre y mira · ireki eta begira and commented:
    Recuerdo mi infancia como un espacio de juego e imaginación. Yo también recuerdo libros, muchos, y conciertos, y batallas con soldaditos de plástico, y no deberes en concreto.
    Una interesante reflexión que reblogueo, con permiso de Enrique García Revilla.

  7. Aprovecho para saludarte y darte las gracias por compartir tu opinión en este artículo y por su continuación.

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