Antonio José: Sinfonía Castellana

Notas al programa.

Orquesta Sinfónica de Burgos. Abril 2022.

ANTONIO JOSÉ (Burgos, 1902- Estépar, 1936)

Sinfonía castellana

La corriente del Castellanismo en música I.

Composición: 1922-1923

Estreno: Burgos, 1986. Gran Teatro. Orquesta Ciudad de Valladolid. Director: Luis Remartínez.

            En el joven Antonio José llama poderosamente la atención su capacidad para aprender y asimilar. A través de esta Sinfonía castellana, podemos imaginar la atención con que absorbía toda la música de los conciertos que escuchó en su etapa madrileña (1920-1922), época absolutamente determinante para su formación como compositor.     En cuanto a la estructura formal, la personalidad del creador destaca en la concepción de una sinfonía en cuadros interrelacionados, más que en movimientos sinfónicos. La interrelación tiene lugar en el tratamiento recurrente de dos temas melódicos principales, ambos de origen popular, catalogados en el Cancionero de Olmeda (Penosita y Esto sí que va güeno). El compromiso de Antonio José con la canción popular burgalesa, “germen de toda belleza”, será una constante en toda su producción musical. De hecho, su estancamiento como compositor en su época burgalesa tiene lugar de forma simultánea a una inclinación a la investigación etnomusicológica y su proyección en la música coral.

            En la sinfonía, el tratamiento de los temas populares se produce de todas las maneras preceptivas (aumentación de valores, variaciones…), a las que el joven compositor, que ha absorbido en Madrid las escalas y armonías de Ravel y Debussy, añade otras, cargadas de imaginación e intuición y revestidas con el hedonismo del sugerente lenguaje tímbrico e interválico de los maestros franceses. Los dos cuadros centrales, tal vez los más logrados, en su exuberancia tímbrica desdibujan la rectitud de los perfiles melódicos, otorgando a los mismos inusitada sinuosidad. Un hecho curioso lo constituye el parecido, casi un calco, de un compás del segundo movimiento (min. 10´24″), respecto a la célebre Canción a la luna de Rusalka, ópera de Dvorák (primera entrada del oboe, min 0´30″), fragmento que, sin duda, Antonio José conocía bien. Puesto que el joven burgalés no tenía mal oído, reconoció el parecido de la primera entrada del oboe en la partitura de Dvorák con la melodía de Penosita y, por gusto, por homenaje o por capricho procedió posteriormente a citar al compositor bohemio en su Sinfonía castellana. El europeísmo del original material castellano y de los ropajes que lo envuelven es tal que, si no se conoce las melodías burgalesas de antemano, la obra sería perfectamente localizable al norte de los Pirineos. Así es el primer estilo de Antonio José, el castellanismo de unas formas germánicas revestido de la sofisticación impresionista.

            En el último movimiento, sin embargo, la melodía (Esto sí que va güeno)se despoja de dichos ropajes sensuales, como la contemporánea poesía de Juan Ramón, para mostrarse en su autenticidad popular. Aquí, la conexión con las obras del último Falla es evidente (de hecho, puede intuirse en la melodía inicial del oboe de El retablo de Maese Pedro ⸺compuesta en 1922⸺de Falla un aire a Esto sí que va güeno, melodía en la que quizá se inspiró don Manuel para crear un ambiente castellano popular). No obstante, Antonio José decía no conocer las obras del gaditano, lo que, de ser verdad, implicaría un dato más interesante, si cabe: ambos compositores, por separado, estaban acercándose a conclusiones similares.

            Puesto que el final de la obra data de 1922 (en su original versión pianística como Sonata Castellana) y el autor nació en diciembre, estamos hablando de una obra finalizada antes de cumplir los veinte años. Si curioseamos en datos de la historia sinfónica posterior al Clasicismo, encontramos la siguiente conclusión: tan sólo un puñado de autores concluyeron su primera tentativa en el género sinfónico a la misma edad que Antonio José, entre ellos Wagner (con su Sinfonía en Do, imbuida del espíritu beethoveniano), Schostakovitch y Bernstein (Sinfonía Jeremiah). Sólo un par de nombres de otra época podrían superarle en precocidad: Mendelssohn y Schubert (a los 15 y 16 años respectivamente). De este modo, a la gran mayoría de los nombres ilustres les llevó más tiempo firmar su primera sinfonía. Schumann (31), Tchaikovsky (26), Ives, Nielssen y Mahler (27), Berlioz, Dvorak y Prokofiev (25), Sibelius (33) y, por supuesto, Brahms y Bruckner (en torno a los 40). La diferencia con quienes le igualan estriba en que la mala suerte no se personó en sus vidas en forma de extravío de la partitura, como sí ocurrió en el caso de Antonio José, quien cometió la imprudencia de enviar su original, con vistas a un posible estreno, al maestro Arbós, que debió traspapelarla. El paradero de la partitura permaneció desconocido durante décadas hasta que Miguel Ángel Palacios obtuvo el feliz fruto de muchas horas de trabajo rebuscando en los archivos de la SGAE. Allí encontró el manuscrito, que cuenta con la dedicatoria más hermosa que concibiera artista alguno: A mis padres, unos padres que jamás escucharon una nota de la obra. Triste, tristísima es la historia de esta sinfonía. En primer lugar porque su pérdida supuso la imposibilidad para el autor de realizar correcciones a posteriori. De esta forma, la sinfonía que constituía para él la iniciación plena y esperanzada de un risueño porvenir, jamás pudo madurar, ver limadas sus asperezas de manos de su legítimo creador, para encontrar una forma definitiva, libre de aquellas aristas propias de un autor que no había hecho más que inaugurar su estilo de juventud.

            Se trata de la tercera ocasión en que la OSBu interpreta esta partitura (2011, Teatro Principal; 2012, Fórum Evolución, ambas con Javier Castro como director)  y posiblemente la sexta vez en que suena la sinfonía en directo al cumplirse su centenario.

About enriquedeburgos

Enrique García Revilla
This entry was posted in Notas al programa and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s